jueves, diciembre 08, 2005

cancela


Este vocablo no se refiere al verbo “cancelar”. Se trata de un substantivo: “(…) atravesó el patio y abrió la cancela que daba al camino.” (El Evangelio según Jesucristo, p. 217) Es una “verja que se pone delante del portal o de la pieza que antecede al patio para separarlos de la calle o para impedir el libre paso desde ella.” (Clave, 2004) (La foto es de www.decor-ros.com)

fisgón

El adjetivo “fisgón” describe a alguien que (1) hace burla o (2) es aficionado a husmear (DRAE). Por ejemplo: “(…) Ananías y (…) su mujer, curiosos, fisgones, por un lado serviciales, pero dando la impresión de que todo lo habían hecho a la espera de una compensación cuyo valor sólo a ellos convenía fijar.” (El Evangelio según Jesucristo; p. 179). Hay también una forma verbal, “fisgar” y “fisgonear”. El 2º verbo indica que la persona acostumbra hacerlo. “Sé que te gusta fisgonear la vida de los vecinos.” (Clave, 2004).

lunes, diciembre 05, 2005

Diccionario panhispánico de dudas


Gracias a Fco. cuento en mi biblioteca con el nuevo Diccionario panhispánico de dudas. Concuerdo con las reseñas que he visto: lo encuentro simplemente excelente. Lo he puesto a prueba de inmediato con la frase que más me molesta en algunos libros publicados en España: a por.

En la traducción de El Evangelio según Jesucristo (José Saramago), me la he encontrado:

“(…) fueron puestos por el Señor para guardar el camino del árbol de la vida, a fin de que no volviesen a por sus frutos nuestros primeros padres, o sus descendientes, que somos nosotros (…)” (p. 142); “Algunos de los heridos lo seguían con una mirada ansiosa, hubieran querido creer que este hombre sano venía a por ellos, pero luego se apagaba la breve lucecilla que animara sus ojos y la espera, de quién, para qué, continuaba.” (p. 177)

El nuevo diccionario nos informa que su uso “se explica por el cruce de las estructuras ir A un lugar (complemento de dirección) e ir POR algo o alguien ('en busca de'), ya que en esta última está también presente la idea de 'movimiento hacia'”. Nos recuerda también que su uso se considera “anómalo” en las Américas, lo cual explica también mi desasosiego lingüístico al encontrármela.

El diccionario se puede comprar en varias librerías, incluso Amazon.

El Evangelio según Jesucristo

El Evangelio segun Jesucristo
El Evangelio segun Jesucristo,
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Había leído en El País del 12 de noviembre del corriente una entrevista con José Saramago en la que éste decía cómo la religión “se alimenta de la muerte.” No me asombró pues, descubrir un tono muy amargo con respecto a la religión en su libro El Evangelio según Jesucristo. Pero aun aquel que fuera religioso, si gusta de la buena literatura, disfrutrará sin duda al leer este libro por ser muy elegante el estilo de Saramago así como la traducción de Basilio Losada.

La manera en que nos prepara una escena nocturna, por ejemplo, me parece tan poética:

La noche tiene aún mucho que durar. El candil de aceite, colgado de un clavo al lado de la puerta, está encendido, pero la llama, como una almendrilla luminosa flotante, apenas consigue, trémula, inestable, sostener la masa oscura que la rodea y llena de arriba abajo la casa, hasta los últimos rincones, allí donde las tinieblas, de tan espesas, parecen haberse vuelto sólidas.(p. 20)

Lo único que no me gustó fue el uso de la frase preposicional “a por”, que encuentro fastidiosa pero que veo frecuentemente en libros editados en España. También he de añadir que se sustituyen muchos puntos por comas, lo cual pudiera confundir a algunos estudiantes de español hasta reconocer que se trata de una herramienta de estilo particular.

El Evangelio según Jesucristo se puede conseguir en Amazon.

miércoles, noviembre 02, 2005

güecho

¿Quién dijo que el DRAE se limita al léxico ibérico? Comparaba el Larousse (2003) y el nuevo Clave con mi DRAE de 2001, único en el que aparece este vocablo costarricense.

En su cuarta acepción, “güecho” me ha llamado la atención pues me recuerda a cierto político cuyos subalternos le han causado grandes problemas; lo manipulan, dicen algunos.

Güecho es quien “consiente o permite que otros, bajo su responsabilidad, hagan lo que quieran sin corregirlos”, una palabra de gran actualidad.

Carta del fin del mundo

Carta del fin del mundo
Carta del fin del mundo,
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Al principio pensé que el título correspondía a la distancia entre España y el Caribe. En realidad, Fajardo nos relata en primera persona, desde el punto de vista de un colono, el choque entre amerindios e iberos en La Hispaniola. Es una historia triste que, como sabemos, se repitió por todo el continente adyacente.

Su estilo es sencillo pero agradable. Aunque hay algunas palabras propias de la época y la historia, como “cemí”, el libro contiene un glosario al final.

lunes, junio 27, 2005

boato

En su biografía de la reina Juana la Loca, Manuel Fernández Álvarez nos cuenta que el muy francófilo Felipe el Hermoso había quedado “deslumbrado por el boato de la Corte de Luis XII”. En latín, boātus era “grito” o “alboroto”.

En español tiene hoy día la acepción de “ostentación en el porte exterior” (DRAE). En el mundo contemporáneo las fiestas con boato no se limitan a la realeza puesto que hay quienes hablan de la “pompa y boato” del Kremlin así como de la Casa Blanca. Hoy día tampoco se limita su uso a los políticos puesto que también se pueden celebrar con boato fiestas de cumpleaños y aniversarios.

jueves, junio 09, 2005

ujier

Esta semana, El Nuevo Día informaba sobre cómo partidarios de Pedro Roselló, ex gobernador de Puerto Rico por el movimiento anexionista del Partido Nuevo Progresista, habían convertido el hemiciclo del capitolio en un “hemi-circo”. Sus partidarios le apoyaban entre gritos y amenazas durante las sesiones senatoriales, “provocando” así la intervención de los ujieres.

El ujier es un empleado del tribunal a cuyo cargo está, entre otras cosas, mantener el orden. En el tribunal neoyorquino es lo que todo el mundo llamaba “court marshall” aunque su traducción en los diccionarios sajones es “usher”.

El Diccionario enciclopédico de derecho usual (Guillermo Cabanellas, Editorial Heliasta, Buenos Aires, 1997) lo describe como “portero de estradas” (salas del tribunal) pero sus deberes van más allá puesto que nos dice que la ley indica que “cada Cámara deberá tener dos ujieres para las notificaciones, embargos y demás diligencias y a fin de ejecutar las órdenes que reciba del presidente”.

El artículo 36 de la Ley orgánica de los tribunales militares paraguayos describe de manera similar las obligaciones del ujier:

a) asistir diariamente a la oficina;

b) recibir de los Secretarios los expedientes, para practicar las notificaciones en el domicilio de las partes, dejando constancia de ellas en el expediente y diligenciando en su caso, las cédulas respectivas;

c) devolver, debidamente diligenciados, los expedientes recibidos para practicar las notificaciones;

d) dar cuenta a los Secretarios de los inconvenientes que se les presenten en el desempeño de su cargo o en el cumplimiento de las órdenes que reciban;

e) anotar en un libro, con intervención de los Secretarios los expedientes recibidos o devueltos; y

f) cumplir las órdenes emanadas de los Jueces y Secretarios.

Si tienta describirlo sobretodo como “portero” quizás sea porque el vocablo ujier nos llega del francés “huissier” que a su vez tiene su origen en el latín “ostium”, entrada.

En ese sentido sería “usher” en ingles (que también se origina en el francés “huissier”) con uso en lugares que no tienen que ver con los tribunales, por ejemplo, en las iglesias.

En Colombia, el Centro Misionero Bethesda comenta sobre sus ujieres. (Supongo que son de Estados Unidos puesto que en español suele escribirse Betesda, aunque la Vulgata le llama Bethsaida y la Biblia de Jerusalén Bezatá [Juan 5:2]). Pues volviendo a estos misioneros en Colombia, su portal indica que los ujieres habrán de “vigilar y guiar”, ello “como lo dice 1 Corintios 14:40 todo decentemente y en orden …”.

Dicho capítulo de la primera epístola a los corintios contiene las “reglas practicas” para las iglesias las cuales indican que “[c]omo en todas las Iglesias … las mujeres cállense … no les está permitido tomar la palabra; … [s]i quieren aprender algo, pregúntenlo a sus propios maridos en casa …. (1ª Corintios 14: 32–35)”. Bueno, no conozco a dicho grupo en Colombia, pero como parte de la historia del cristianismo, he encontrado interesante este texto bíblico.

jueves, junio 02, 2005

La piel del cielo

La piel del cielo
La piel del cielo,
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He acabado de leer La piel del cielo (edición de bolsillo de Punto de lectura; Madrid 2002; ISBN 84-663-0654-4; 466 p). Con esta novela, (Premio Alfaguara 2001) pude asomarme al México de los 40, a las aspiraciones de su sociedad y a sus obstáculos. La he disfrutado muchísimo. También me ha agradado su estilo literario.

Dicho lo anterior, he de decir que hubiera valido la pena incluir un pequeño glosario de palabras de origen mexicano o particulares a dicho país para la fácil lectura de aquellos que no cuentan con un diccionario de aztequismos como el de Luis Cabrera. Muchos de dichos vocablos aparecen en el Larousse y otros han sido registrados en el DRAE. Pero algunos sólo aparecen en diccionarios regionales.

Entre febrero y junio del corriente he comentado en este blog sobre algunos de los vocablos, tales como:

chilpayate
gambusino
huacal
milpa
paliacate
rehilete
sinfonola
talacha

La edición en tapa dura de La piel del cielo se puede conseguir en Amazon.

paliacate

En La piel del cielo, “El Greñas se amarraba un paliacate haciéndole un nudo en las cuatro esquinas y así aguantaba la lluvia o el sol inclemente”. Es como le llaman en México a un pañuelo grande y, según el Diccionario de azquetismos, de “colores vistosos”. En el susodicho diccionario, se nos ofrece la posibilidad de que se trate de una frase híbrida del español y náhuatl: “pa’ la yácatl” (nariz en náhuatl). Hay un “juego del paliacate” para niños cuyas reglas se pueden encontrar en la red escolar de bibliotecas de México.

talacha

Por estos lares ya comienza a calentar. Fuera del casco urbano, no se puede caminar sin ver grupos de jardineros prestos a embellecer los patios y sembrar flores. Los veo llegar en camiones con numerosas herramientas, aunque no talachas puesto que se trata de jardines.


Talacha es otra de las palabras de origen mexicano que usa Elena Poniatowska en La piel del cielo. Es una de las herramientas que usan en determinado momento de la novela para bregar con lodo y fango. Se trata de un “hacha para labrar la tierra” según el Diccionario de azquetismos de Luis Cabrera (1982). El Pequeño Larousse (2003) la describe como “instrumento para labrar la tierra parecido a la azada” que sería “hoe” en inglés, “ratissoire” en francés y “hojo” en esperanto.

Luis Cabrera también nos da la frase “hacer talacha”, que significa “reparar algún apero, máquina o coche”. El Larousse especifica que “talacha” también se trata de “la reparación la carrocería de un automóvil” y trabajo que tiene que ver “con el cuidado o mantenimiento de algo”.

Encuentro que el uso de “talacha” se ha generalizado para hablar también de tareas cortas (y en muchos casos pesadas). El Diccionario Argentino para Mexicanos, define talacha como “chamba ocasional”.


jueves, mayo 26, 2005

gambusino

Especular en la bolsa me parece arriesgado. Allí algunos harán fortuna, muchos no. En el pasado, supongo que también habrán arriesgado dinero —y vida— muchos de los mineros que solían ir de sitio en sitio buscando oro. Según el diccionario Grijalbo (1988) se hablaba de “gamble business”, frase que en México se amoldó bien al español al llamarle “gambusino” a un buscador de oro. El DRAE lo registra y el Pequeño Larousse (2003) añade la acepción “buscador de fortuna”. El Diccionario de Hispanoamericanismos (1997) también registra su uso en Colombia.

Elena Poniatowska le da amplitud cósmica al describir a un astrónomo: “[N]o había cambiado, conservaba (…) su andar de gambusino acentuado por esa barba descuidada, y la graciosa cabeza de bucles dorados y ariscos. «Es como los antiguos buscadores de oro, filtra la arena universal para hallar las pepitas que han dejado otras civilizaciones en la infinidad del espacio» (…) ” (La piel del cielo, p. 401)


jueves, mayo 19, 2005

sinfonola

Hablando de la música bailable al gusto de “rokankoleros”, Elena Poniatowska nos lleva a un restaurante en el cual un “hipiteca metía una y otra moneda en la sinfonola … ” (La piel del cielo, p. 369).

En algunos diccionarios (si se registra del todo) es sinónimo de “fonógrafo”. Naturalmente, dudo que el rokankolero hipiteca (“hippie”) de Poniatowska estuviera bailando frente a uno de esos fonógrafos de antaño. Aunque no aparezca ni en el Pequeño Larousse (2003) ni en el DRAE (2001), la sinfonola ha sido actualizada y es de uso corriente. Es otro útil vocablo que nos ofrece Poniatowska en La piel del cielo pues “Sinfonola” me parece una palabra más viva y breve que una frase como “máquina de discos”.

También se habla en México de rokolas pero me parece que una sinfonola no se limita a música para rokankoleros. En Puerto Rico se le llama “vellonera” porque era lo que tragaban por canción, un vellón (5 ¢).


domingo, mayo 15, 2005

Aquelarre

Aquelarre
Aquelarre,
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El diario mexicano La Jornada nos anuncia la presentación del libro, ¿Dónde se encuentra la sabiduría? de Harold Bloom, crítico literario de la universidad de Yale. En este libro, sobre el que Bloom hablará en el Instituto Cervantes de Nueva York (según anuncia La Jornada aunque yo no lo he encontrado en el calendario del Instituto Cervantes), se nos dice que hay quienes han puesto en duda la autoría de algunas obras de Shakespeare pero que “el mundo hispánico no da refugio a ningún aquelarre” de ese tipo ya que la obra cervantina refleja la vida de Cervantes mientras que en la “de Shakespeare él no aparece”.

Podría pensar que hablaba de cábalas (intrigas), pero quizás sólo de ruido y alboroto, como podría ocurrir en un “aquelarre” aunque el DRAE sólo registra la primera acepción: reunión de brujas.

Este es también uno de los títulos por el que se conoce la reunión de brujas de Goya, conocida también como “Aquelarre”. En vasco “ake” es “macho cabrío” y “larre” el prado; de ahí pues, “aquelarre” y la imagen que nos presentó Goya. Volviendo a su sentido de encuentro ruidoso, me parece interesante que en vasco “ake” también quiere decir “[niña] revoltosa” (Eskola Hiztegia; Santander, 1998; § 2).

lunes, abril 25, 2005

cancerbero

Frente a una iglesia que hace un llamado a la rebelión de los funcionarios del Estado, no me sorprende que El País haya hablado del “cancerbero de la fe”.

Cancerbero viene de Cerbero, perro de tres cabezas que vigilaba la entrada al infierno en la mitología griega. Se usa en masculino (cancerbero) y femenino (cancerbera) para designar a un portero o guardián brusco (y en balompié, al guardameta).

En inglés es Cerberus, Cerbère en francés y Cerbero en esperanto, con el mismo significado de guardián brusco, pero en los tres casos, con mayúscula por tratarse del nombre de un perro. Pero no así en español que le ha añadido can (perro) al nombre; o sea, cancerbero.

Volviendo al cancerbero vaticano, los abonados a El País puden leer en su editorial de hoy sobre el “cancerbero de la fe” y sus “ecos medievales” en:

El Papa y los lobos

martes, abril 19, 2005

rehilete

El rehilete es una “flecha pequeña con una púa en un extremo y papel o plumas en el otro, que se lanza por diversión para clavarla en un blanco” así como un “juguete que consta de un zoquetillo de madera o corcho con plumas que se lanza al aire con una raqueta.” (DRAE).

Pero por su forma de estrella de pétalos, en México es también un molino de viento. Por la misma razón, en México es también el artefacto que se le añade a la manguera para regar constate y equitativamente en el jardín, o sea, un “regador giratorio” (Dudens). En el verano, se suelen ver bastantes jardines con rehiletes.

Entre otros muchos vocablos mexicanos, lo usa Poniatowska en La piel del cielo: (…) desde su ventana, la miró batallar para colocarle un rehilete a la manguera; (…) Cuando levantó la vista de nuevo, el rehilete echaba chorros de agua y ya no había muchacha. (p. 330)

Me parece un vocablo muy útil que nos da una imagen clara del tipo de regadera de que se trata.

domingo, abril 17, 2005

chilpayate

Bebé o niño pequeño. Es vocablo náhuatl. “'Mi chilpayate viene en camino y le pedimos, con todo respeto, que no nos vaya a desairar. Si es hombre, queremos ponerle como usted: Tena.'” (La piel del cielo; p. 321)

viernes, abril 15, 2005

de número

Se refiere a una persona que es miembro de una organización “compuesta de una cifra limitada de individuos” (Clave, 1997). Muchas organizaciones de índole cultural o profesional tienen miembros de número. Entre ellas tenemos, por ejemplo, el Instituto Dominicano de Genealogía en cuyo extracto estatutorio se especifica que sus miembros académicos serán 25 miembros de número con duración vitalicia.

martes, abril 05, 2005

moro

En los tiempos del imperio romano, lo que hoy conocemos como Marruecos, era parte de Mauretania, y su gentilicio, maurus. En castellano pues, se les conoció como moros a los musulmanes que de allí pasaron a la península ibérica (invitados por los godos).

En España “moros y cristianos” es una fiesta pública en la que, vestidos de “moros y cristianos”, se representan batallas de antaño. En Puerto Rico y Cuba, tales antiguas y lejanas batallas pasaron a ser un plato delicioso de arroz blanco con habichuelas negras.

Pero, volviendo a España, si bien los moros fueron objeto de grandes y trágicas luchas, lo fueron también de la literatura castellana. He aquí algunos versos salpicados de Tirso de Molina (1571–1648).

Moros hay si quieres moros;
si apetecen tus deseos
torneos, te hacen torneos;
si toros, correrán toros.
(…)
de los sentidos banquete,
de los gustos ramillete,
esfera del pensamiento,
olvido de los agravios,
manjar de diversos precios,
que mata de hambre a los necios
y satisface a los sabios.



viernes, abril 01, 2005

guiris

La primavera llegó y con ella ideas de a donde ir este verano, a sitios en el que algunos pasaremos de ser ciudadanos a ser guiris. Guiri nos llega del vasco. En castellano se le llama así a los turistas extranjeros: “Es una playa con muchísimos menos guiris; En Sartène, ... hablamos con un guiri ciclista que nos cuenta algunas cosas.”

En una interesante narrativa en castellano y catalán, Moros, sudacas y guiris. Una forma de contemplar la diversidad humana en Barcelona (2001), Nadja Monnet nos pone al corriente del uso de este vocablo en Barcelona, además de ir más allá de la etimología que nos ofrece el DRAE.