
“… [l]a señora tan elegante y cincuentona … había sido Miss Perú y Miss Mundo, de todo había sido, parece ser, pero en su debido y pasado momento, y ahora lo que era, por más que tratara de disimularlo, es una mujer bastante subidita de peso y tambaleantemente borracha. Linda quería seguir siendo, pobrecita … pero su momento ya había pasado … la ex todo… ” (p. 39)
Pero repito que me ha gustado. Su estilo es vivaz y consciente del idioma:
“ – … le estoy pidiendo … un rollito de scotch tape, para pegar bien unos sobres …
– Entonces tendría usted que haberse expresado correctamente, mi general … lo interrumpió Rosita … En castellano correcto esto se llama cinta engomada, con mil disculpas, mi general.” (p. 122)
Con todo los cambios que acontecen en Latinoamérica, lo que cuenta Bryce me parece a veces un testimonio, como el modo de pensar de Doña Enriqueta:
“Nuestro gobierno es una emanación de la voluntad del pueblo, doña Enriqueta … ampliamente democrático y reformista …
Doña Enriqueta … no pudo evitar una muesca de asco, porque lo único que puede emanar de tanto pueblo y tanta cosa popular es mal olor … porque el presidente … pariente suyo por Adán, emanaba de una familia tan devota como honesta y patricia. ” (p. 153)
Son temas locales pero universales, del pasado pero de actualidad.